bloque 3-->Etapas de la Prehistoria -->El origen del hombre-->Recolectores y cazadores-->Neolítico y Edad de los Metales-->Península Ibérica y Navarra

8.3.3.- La vida espiritual y cultural.

(Marrón: Contenidos Mínimos. VERDE-cursiva Contenidos de Ampliación)

LA VIDA ESPIRITUAL Y CULTURAL

RELIGIÓN Y ENTERRAMIENTOS. Desde hace unos 90000 años se encuentran restos de tumbas, lo cual quiere decir que esos hombres ya tenían una vida espiritual (culto a los muertos) y que desarrollaban técnicas constructivas.

  • enterraban a sus muertos y les rendían culto.
  • En las tumbas colocaban objetos (collares, hachas de piedra y alimentos) lo cual es un síntoma de unas creencias en el más allá.
  • Vemos creencias en fuerzas sobrenaturales por las prácticas de rituales mágicos para protegerse de los peligros y de la muerte.
  • Los principales enterramientos hallados son los dólmenes. La tipología la veremos en las construcciones megalíticas.

1.-Dolmen de Cerqueda (Coruña). 2.-Dolmen de Salas (Coruña).
3.-Dolmen de Artajona (Navarra). 4 y 5.-Dolmen de Eneriz (Navarra)

RITOS RELIGIOSOS Y PINTURAS RUPESTRES.

  • Durante el Paleolítico Superior pintaron en las paredes de algunas cuevas los animales que cazaban: bisontes, elefantes, caballos, renos, etc.
  • Las pinturas rupestres más importantes se han encontrado en el norte de España y el sur de Francia (cuevas de Altamira y Lascaux).
  • Los prehistoriadores creen que nuestros antepasados las pintaban como parte de una ceremonia mágica, tendente a favorecer la caza.
  • Se localizan en las partes profundas de las cuevas.
  • Tipología: Unas son monocromas (de un solo color) y otras son polícromas (realizadas con pigmentos obtenidos de sustancias naturales: cenizas, óxido de hierro, yeso, sangre, etc.).
  • Pueden ser realistas (animales pintados con un gran realismo y naturalidad) o esquemáticas (simples trazos esquemáticos).
imágenes de las pinturas prehistóricas de las cuevas de Altamira y Lascaux.

ESCULTURAS Y OBJETOS DECORADOS
  • También se han encontrado estatuillas de mujeres que reciben el nombre de venus,
  • y utensilios de hueso decorados con grabados.
  • la finalidad de estos objetos parece que es principalmente religiosa: las venus representan a mujeres invocando la fertilidad, los animales tallados en los huesos invocan la buena caza, etc.
Esculturas prehistóricas: Venus de Willendorf, releve de la venus de Laussel, cabeza de caballo en hueso y propulsor decorado en forma de cuerpo de caballo.

Historia de la Cueva de Altamira.

El arte prehistórico tiene su más importante monumento en las cuevas de Altamira, que han sido denominadas como la "Capilla Sixtina del arte cuaternario", y están situadas junto a Santillana del Mar. Las descubrió un cazador en 1.868 y en un principio se llamó la cueva de Juan Montero. Marcelino Sáinz de Sautuola fue el primero que apreció su valor y las estudió. En 1879 su hija María, de 8 años de edad, llamó la atención de su padre sobre las pinturas de la gran sala. Marcelino Sáinz de Sautuola, que ya las había visitado anteriormente y había tenido la sensación de que debía haber algo, las visitó de nuevo acompañado de su hija, y con la luz de una antorcha señaló las pinturas de las rocas.
Sáinz de Sautuola y el profesor Vilanova y Piera divulgaron desde un principio la autenticidad de las pinturas, aunque hasta 20 años después de descubiertas no se reconoció la importancia del hayazgo. Una autoridad en tales estudios, el especialista francés M. de Cartailhac negó la autenticidad de sus pinturas y capitaneó la oposición contra las afirmaciones del cántabro descubridor, ya que consideraba imposible que obras de tal belleza se debieran a la actividad artística de los cazadores del paleolítico. La polémica fue muy viva, pero finalmente se aceptaron las pruebas presentadas por Sáinz de Sautuola y el profesor Vilanova. Cuando en 1.901 se descubrieron parecidas realizaciones del arte rupestre prehistórico en las cuevas de Font de Gaume y Combarelles (Les Eyzies, Dordoña), Cartailhac reconoce con nobleza su anterior equivocación y rectifica lo creído hasta entonces.

Los dibujos, que se remontan a unos 14.000 años, se pueden ver sobre todo en los techos de las cuevas, y representan bisontes, ciervos, jabalíes, caballos... Están realizadas con pinturas ocres naturales de rojo color sangre y contorneadas en negro. La longitud total de la cueva es de unos 270 metros y consta de un vestíbulo y una galería, además posee una sala lateral que contiene las mejores pinturas, sus dimensiones son 18 m. de largo, 9 de ancho y de 1,1 a 2,65 m. de altura. En ella se ofrecen en paredes y techo representaciones de caballos y bisontes, una cierva, un jabalí, en rojo, en ocre y en negro. En el resto de galerías existen otros grabados y pinturas aunque en menor proporción. El pintor se sirvió de las partes más salientes del recinto para hacer una especie de modelado en las figuras y darles relieve y bulto.
En el magadaleniense medio se derrumbó parte de la bóveda, y en esta etapa la cueva sería abandonada.
La mayoría de las representaciones de arte rupestre cubren el techo del gran salón próximo a la entrada. Merecen destacarse además dos jabalíes, una gran cierva de 2,12 m de longitud, varias manos y ocho antropomorfos grabados. Los colores más usados fueron el negro, el rojo, el amarillo, el pardo y algún tono violáceo.
Las pinturas pertenecen a los períodos Solutrenese y Magdaleniense antiguo y son representaciones de un vigor y movimiento de sorprendente calidad. Juan Miró (pintor del siglo XX) diría un día con respecto a las pinturas "El arte está en decadencia desde la cueva de Altamira".
El conjunto de 70 grabados incisos sobre roca y casi 100 figuras pintadas impresiona por el vivo realismo de bisontes, ciervos, jabalíes y caballos allí representados, pero lo que da más valor al arte rupestre de la cueva de Altamira es el carácter excepcional de su policromía. Las pinturas de Altamira se pueden considerar como el logro más avanzado, culturalmente hablando, que se tiene de la época paleolítica.