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[MALECON] |
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La ciudad. Aunque la Bahía de Rosas era ya visitada por
naves fenicias desde el VIII a.C., sobre el año 600 a.C.
algunos colonos griegos de Focea (en la actual costa turca) llegan
hasta la península ibérica, estableciendo una de sus
principales factorías en un primer asentamiento cerca de la
desembocadura del río Fulviá, en una isla conocida con
el nombre de "ciudad vieja" (Palaiapolis).
Habitada la zona por el pueblo de los Indiketes, con los que los diferentes pobladores extranjeros tuvieron enfrentamientos durante siglos, se convirtió en poco tiempo en un emporos o lugar de comercio griego (de aquí el nombre de Emporion). Ya en época helenísitca, aquella ciudad-colonia griega asentada en la ruta de Tartessos a Marsella continuó su desarrollo urbanístico en tierra firme (convirtiéndose en la Neapolis), dedicada a al exportación, sobre todo, de cerámicas. Quedan de esta época una sección de la muralla (siglo II a.C.), el santuario de Asclepios, otro de Serapis e Isis y el trazado de las calles hasta el ágora (la plaza pública) y la stoa (el mercado principal).
En el año 218 a.C. las tropas romanas de Publio Cornelio Escipión llegaron hasta la griega Emporion, ciudad aliada, y establecieron su base inicial de operaciones contra los cartagineses. Hacia el 197 a.C. el Senado de Roma envía al cónsul Porcio Catón al mando de dos legiones con la misión de pacificar la zona, e instala su campamento cerca del núcleo urbano griego. Desde entonces la ciudad empezará a ser conocida como la Emporiae romana, y entrará a formar parte del mundo del nuevo imperio, aun con su peculiaridad de origen. Se construyó la nueva ciudad sobre la base de un praetorium, se amuralló de nuevo y se marcó el trazado habitual con cardo y decumanus, en cuyo cruce se instaló el foro, la basílica y la curia además de un templo dedicado a la tríada capitolina y varias tabernae. Durante la época republicana conservó parte de su antigua importancia, pero en el año 49 a.C. cambió su status jurídico, convirtiéndose en una colonia de los veteranos de Julio César, quienes crearon unas nuevas infraestructuras urbanas que hicieron olvidar las griegas.
A finales del siglo II Ampurias entró en decadencia y acabó siendo una simple ciudad de segunda clase, eclipsada por Barcino y Tarraco. Fue, además, un lugar de difusión del primer Cristianismo en Hispania. (con San Félix y San Cugat)
De las obras y arte del pasado esplendoroso de Ampurias quedan el fabuloso malecón helenístico del puerto, con más de cien metros de longitud; restos de la muralla romana, del anfiteatro, la palestra, el trazado cardo-decumanus en el área del foro (originalmente un pretorio militar), además de algunas tabernas y el macellum. Alejadas del centro, se encuentran las villas privadas (las domus nobiles entre las que destacan las llamadas 2A y 2B), con sus mosaicos (como ejemplo más representativo el de Ifigenia) y esculturas, gran parte de los cuales están recogidos en museos de toda España y en su Museo Local.
En las inmediaciones del conjunto arqueológico, se ha encontrado recientemente también un mausoleo de una familia romana.
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[MURALLA] |
[CIUDAD] |
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