Josemaría
empieza sus estudios para ser Sacerdote y para ello ingresa
en el Seminario de Logroño. Allí un grupo
numeroso de jóvenes se preparan para ser
Sacerdotes.
Josemaría
sigue notando que el Señor le busca, que desea algo
más de él. De momento será sacerdote y
después
lo que Dios pida.
Los
domingos acude a los barrios pobres para dar catequesis a
los niños que le esperan con ganas.
Cuando
fue mejorando, le encargaron ayudar en su formación a
los demás seminaristas.