A
finales de diciembre de 1917, cae en Logroño una gran
nevada. La familia Escrivá se ha trasladado a esta
ciudad para buscar un nuevo trabajo.
A
Josemaría le sorprende ver unas huellas de pies
descalzos en la fría nieve. A cierta distancia
descubre a un religioso carmelita descalzo que se dirige a
su convento.
Se
queda pensativo. "Si este carmelita es capaz de sacrificarse
así por amor a Dios, ¿qué es lo que puedo
hacer yo por Él?"
