Tiene
ya bastantes jóvenes alrededor. Ahora hace falta un
lugar donde se formen y estudien; donde recen y se
reúnan porque son una familia.
En
octubre de 1934 abren la primera Residencia de estudiantes.
La llaman DYA, que significa Derecho y Arquitectura, y
también Dios y Audacia.
Una
vez que tienen el local, piden al Señor que les ayude
a obtener dinero para amueblarlo. Don Josemaría acude
también a su familia. Poco a poco van consiguiendo lo
más imprescindible para vivir.
Por
fin se puede celebrar la primera Misa en la Residencia. Ese
día quedará grabado en la memoria y el
corazón de todos pues han colocado a Jesús
Sacramentado en el primer Sagrario del Opus Dei en el
mundo.