A
Josemaría le gustan mucho los cuentos. Como a su
hermana Carmen. Goza escuchándolos de labios de
María, la cocinera. Cuando pueden, se acercan a la
cocina -con permiso de su madre- y piden a
María:
-Queremos
que nos cuentes el cuento.
Es
siempre el mismo pero lo cuenta como nadie. Les entusiasma
su cuento de policías y ladrones.