Muchos
domingos por la tarde sale a pasear con su padre, que es sin
duda su mejor amigo. Cuando hace frío le compra unas
castañas calentitas que guarda en el bolsillo de su
abrigo.
Josemaría
las busca y encuentra además un afectuoso
apretón de manos de su padre. Ambos se miran y
sonríen satisfechos.