La sangre de los libros

Un “libro de libros” siempre refresca la ilusión de los lectores curiosos y empedernidos, de los discretos y los compulsivos, de los prudentes y los temerarios, los pacientes y los de voracidad desmesurada. Pues, ¿cómo si no adentrarse en este apasionante mundo de la literatura si no es sabiendo, por ejemplo, qué sucedió con los versos perdidos de la Divina Comedia de Dante o el origen del personaje de Drácula, el atrevimiento de los versos de Quevedo hacia la reina Mariana de Austria, las pendencias de los jóvenes Lope de Vega y Calderón de la Barca, la agorafobia de la poetisa Emily Dickinson, la muerte de Emilio Salgari o el misterio de la “desaparición” de Agatha Chrsitie, entre muchas otras muchas anécdotas?
Santiago Posteguillo, bien conocido por sus novelas históricas sobre Escipión “Africano” y el emperador hispano Trajano, ya nos regaló una primera entrega en La noche en que Frankenstein leyó el Quijote y ahora lo hace en esta breve pero interesantísima obra en 30 relatos que presenta de la siguiente manera: “para leer este libro no importa el grupo sanguíneo del lector. Sólo importa dejarse llevar por la pasión de la lectura y, eso sí, tener mucha sangre en las venas.”

Juan Manuel Ojembarrena

Santiago Postiguillo, La sangre de los libros, Enigmas y libros de la literatura universal
Barcelona. Planeta. 2015. 200 páginas