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El NARRADOR: Hola amigos.
Estos días estaréis muy, muy nerviosos
porque se acerca la Navidad, ¿verdad?... Todos
los años, en Navidad, celebramos el nacimiento
del Niño Jesús: ponemos el Belén,
comemos turrón, cantamos villancicos... y
vienen los Reyes Magos, je, je...
Hoy os voy a contar una historia que
quizás no la conozcáis. Sucedió
cuando los Reyes Magos fueron por primera vez a
Belén siguiendo el rastro de una Estrella
Mágica... (Aparece la Estrella que va avanzando...).
¿Os suena esta Estrella, verdad? Emprendieron
un largo viaje, desde el Lejano Oriente, siguiendo
esta Estrella que les llevaría hasta el preciso
lugar donde se encontraba Jesús, el Hijo
de Dios. Pero no fue un viaje fácil... ¿Y
sabéis por qué? Grandes peligros les
acecharon durante esos días... Bueno, no
os vayáis que ahora os lo cuento.
(Aparece una procesión de cajas
voladoras, que se van moviendo por el escenario.
De repente, una caja voladora aparece en dirección
contraria y choca con otra. Se oye un frenazo y
un choque. Todas las cajas caen)
DUMLEDORE: Brrrr. ¿Qué
ha sido eso? No es posible, si se me ha tirado encima
el muy animal.... (Sale de la caja con los pies
por delante). Ojalá hubiera un policía
por aquí cerca para que le pusiera una buena
multa... ¡Qué manera de conducir! ¡Menudo
estropicio! Uno intenta cuidar todas las normas
de circulación -volar bajito, despacio, por
la derecha- ¿por qué no todo el mundo
hace lo mismo? Para eso están las normas
de circulación... ¿Dónde está
mi sombrero? SOMBRERUS! (sale el sombrero de la
caja y se le posa en la cabeza). Oye (se dirige
a la caja), ¿qué manera de conducir
es esta? Sal de ahí dentro por lo menos y
da la cara, ¿no? (un silencio como si escucha
algo que suena dentro de la caja... se acerca a
ella y pone la oreja) ¿Eh? ¿Qué
ruido es ese..? Se oye un ruido dentro... ¿Dónde
he dejado mi varita mágica? Aquí,
aquí está... ¡AMPLIFICATUS! (se
oyen unos ronquidos fortísimos). ¡Será
posible! ¡Si se ha dormido! Eh tú, insensato:
despierta y sal de ahí. Has estado a punto
de matarme!
HARRY: (Se abre la caja y sale Harry
desesperezándose). Uf, qué sueño.
¿Por qué me has despertado? ¿Qué
pasa?
DUMBLEDORE: ¡Harry: eres tú!
¿Que qué pasa? Pues sencillamente que
te has dormido al volante de tu caja voladora y
te has abalanzado sobre mí. ¿Te parece
poco? En dirección contraria, a toda velocidad,
y por la izquierda... Has estado a punto de matarme...
¡Hay veces que te portas incluso peor que los
humanos!
HARRY: Bah, Profesor Dumbledore, exageras...
Si ha sido un golpecito de nada... Con un sencillo
hechizo reparador dejamos las cajas voladoras como
si no hubiera pasado nada...
DUMBLEDORE: Y ¿se puede sabrer
qué haces por aquí, Harry? ¿No
me habrás estado siguiendo verdad? (Harry
silba disimulando...). ¿¡Has estado siguiéndome
a pesar de que el Consejo Mundial de Magos lo ha
prohibido!? No, no puedo entenderlo... Nos enteramos
de que el Señor Tenebroso, el Innombrable,
anda merodeando alrededor de la Estrella Mágica...
el Consejo de Magos envía a los magos más
expertos para vigilar... y tú, Harry Potter
te saltas de nuevo todas las normas, todas las advertencias,
y me sigues..? No, no lo puedo entener... Y además
te duermes conduciendo!
HARRY: (indignado) Yo también
quiero proteger a los Reyes Magos... Ya soy mayor:
he terminado el segundo curso de la Escuela de Magos,
tengo once años... Y no tengo miedo al Señor
Tenebroso! Ya soy un Mago... (Dumbledore se ríe)
¿No me crees?: te lo voy a demostrar! ¿Dónde
he dejado mi varita májica? Ah, aquí
está... (la coge de dentro de su caja). ¡SERPENTIUS!
(sale de la caja de Harry una cuerda serpenteante
que sube... realiza varias figuras en el aire. Luego,
se agarra a ella y empieza a subir. Desciende. La
cuerda se pone horizontal y se sube haciendo equilibrios...bailando
una canción moderna).
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