Al leer El Belén que puso Dios nos convertimos, de una forma muy natural, en testigos directos del Nacimiento del Niño Dios. Vemos cómo Dios, desde los comienzos de la creación, va preparando “su” Belén. Y acompañamos a José y María de la mano de fantásticos y extraordinarios personajes como: Oriente, la Estrella parlanchina y testaruda; Salomé, lavandera de la Posada y “ángel custodio” del Niño; Zabulón, el pastorcillo “tonto” con gran sabiduría; Moreno, borrico que lleva a la Virgen María; El Arcángel Gabriel; …
Cuento de gran creatividad e imaginación que, con un lenguaje sencillo (casi infantil) y poético, enseña en los más pequeños a comprender la importancia del Nacimiento. Y a los menos “pequeños” nos ayuda a entender la profundidad y grandeza de todo un Dios que, por buscarnos y rescatarnos, se llega a hacer hombre y desea nuestro trato.
Aunque es un libro para cualquier día del año tengo la sana manía de, cada dos o tres años, volver a leerlo (que nunca significa simplemente releerlo), en fechas cercanas a la Navidad. Y si también vosotros lo leéis seguro que, como yo, más de uno encontraréis vuestro camino personal hacia El Portal.

Ficha técnica:

Título: El Belén que puso Dios
Autor: Enrique Monasterio
Editorial: Palabra
Edición: 15ª, diciembre 2013