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Este sistema de enseñanza en el que el profesor era
meramente un transmisor de conocimientos, ha dejado de ser
el único sistema de enseñanza. Hoy en
día las nuevas tecnologías favorecen la
recepción de la información, y por tanto el
aprendizaje mediante ordenador supone además de la
tarea activa del que aprende (nuevo rol del al umno) una
tarea directiva por parte del profesor (nuevo rol del
profesor).
Ciertamente, ésto no significa que el profesor pierda
su rol, sino que este rol experimenta un cambio hacia nuevos
modos de desarrollar la actividad docente más
cercanos a las nuevas tecnologías. El profesor debe
buscar la forma de aprovechar la integración de las
nuevas tecnologías en el currículo.
Sin embargo, aunque pueda parecer obvio, no todos los
profesores están in teresados en aplicar las nuevas
tecnologías. Esta falta de interés en muchas
ocasiones se basa en la carencia de conocimientos
informáticos lo cual puede retraer al docente de
utilizar la informática en el aula, bien porque el
profesor se acomoda y ve como algo más sencillo
continuar con el sistema tradicional de educación, o
bien porque es menos costoso. Especialmente en su fase
inicial, cualquier cambio supone una tarea compleja y dura.
Conlleva la dedicación de parte del tiempo libre,
nuevas lecturas, discusiones, exponerse a situaciones de
incertidumbre y cometer errores, que a menudo se ocultan
para que no quede en entredicho la propia imagen profesional
(Imbernon, F., 1994)
Dentro de este contexto, la formación del profesorado
se plantea como una de las condiciones imprescindibles para
una adecuada integración del ordenador."The biggest
problem by far has been lack of time available to the
teachers to revise their teaching curricula to incorporate
the CALL laboratory, and to prepare materials using the
authoring programs that they are unfamiliar with "(Smith,
M., 1994) Es decir, ello supone ceder tiempo y recursos
al profesor para revisar los currícula e incorporar
las nuevas tecnologías en el aula. En resumen el
profesor se debe familiarizar con las nuevas
tecnologías para su posterior implementación
en el aula.
Este cambio de roles lo podemos concretar en los siguientes
cuatro aspectos:
1.1. Las actividades de
preparación de las unidades
didácticas:
En este primer punto la labor del profesor consiste
en seleccionar los contenidos que va a desarrollar con el
empleo de las tecnologías educativas. El profesor
debe ser, ante todo, un buen facilitador del aprendizaje,
así que una vez seleccionados los contenidos, el
docente debe decidir qué tipo de actividades son las
más adecuadas para el desarrollo del aprendizaje, y
decidir cuál va a ser el empleo del ordenador en el
aula: presentaciones, ejercitación, etc. Otra labor
del profesor es ver qué disposición del
aula es la idónea, si deben trabajar
individualmente, o en grupos, qué materiales son
precisos. un ordenador para cada alumno, para cada dos,
ordenador con pantalla gigante, etc... Los elementos
indicados deben incluirse en un diseño educativo que
desarrolle el proceso a seguir.
Es decir, para facilitar el aprendizaje, el profesor debe
tener bien estructurado el conjunto de pasos a seguir
en todo el período de tiempo que abarque su
asignatura. La mejor forma de estructuración es
realizar un buen diseño tecnológico del
proceso de enseñanza-aprendizaje que se va a
desarrollar. (Alonso, C.M, Gallego, D.J., 1994)
Sin embargo, la realización de este
diseño viene dificultada en parte por la
existencia de gran cantidad de software educativo, la
mayoría del cual no está
específicamente preparado para el empleo en el aula,
por ello la labor del profesor consiste en la
selección previa de todo ese material para ver
qué se puede aprovechar y qué contenidos no se
pueden integrar en el currículo.
De igual modo, el profesor debe evaluar la eficacia
de las actividades que presentan esos programas frente a la
enseñanza tradicional en el aula. Ver si su uso es
conveniente en su conjunto, o si bien se debe emplear
sólo parte de esos programas, pues carece de sentido
su empleo si no proporcionan más ventajas que la
enseñanza tradicional.
Otra importante labor del profesor es el enseñar a
los alumnos el nuevo modo de aprender: tener claro
qué deben hacer y cómo, es igualmente una
tarea del profesor el poseer el conocimiento técnico
preciso para emplear un aula de informática, tiene
que tener en cuenta la accesibilidad, tiene que dominar una
serie de conocimientos básicos, etc.
1.2. La preparación de
las actividades para el posterior desarrollo de la unidad
didáctica:
"It is usually the teacher who, thanks to training and
maturity, is more able to chan ge direction and try new
approaches". (Higgins, J., 1988)
Como señala Higgins es el profesor debido a su
formación y madurez el que está más
capacitado para realizar los diseños. Estos deben
atender a diversos factores como la gradación de las
actividades teniendo en cuenta las necesidades individuales
de los alumnos. El profesor debe supervisar el trabajo de
cada alumno, así que debe pensar en qué
posibilidades tiene de acceder a la pantalla de cada alumno,
de grabar el trabajo realizado por cada alumno, etc.
En el apartado anterior hemos señalado la importancia
de la elaboración de diseños. Aunque la
diversidad de diseños es enorme, en todos ellos
encontramos, como señala Bentley, tres etapas
cruciales cuya realización corresponde al
profesor:
-Definición de las
necesidades de aprendizaje.
-Decisión sobre cómo estimular el deseo de
aprender de los estudiantes.
-Administración del proceso de aprendizaje.
Un factor fundamental a tener en
cuenta a la hora de diseñar actividades es el
compartir experiencias, ver qué hacen otros
profesores, y ver cómo lo hacen, pues este es uno de
los modos más eficazes de formación del
profesorado.
1.3. Actividades de
evaluación del programa didáctico.
"The question is whether the new educational technology will
merely reinforce current practice or, what would be even
more sterile, fossilize outmoded methodologies, or whether
in contrast it will be successfully exploited to offer
fruitful opportunities for curriculum renewal".
(Phillips, M., 1986)
Es decir, la cuestión fundamental que se nos plantea
a la hora de introducir las nuevas tecnologías es
comprobar en primer lugar si son más efectivas este
tipo de actividades que las realizadas en el aula. Esta
cuestión sólo se puede evaluar con la
práctica. "Thus CALL has to be rooted in research".
(Phillips, M., 1986).
Si la implantación de las nuevas tecnologías
debe basarse en la investigación, nos parece
fundamental que al finalizar esta investigación se
resuelvan al menos las siguientes preguntas:
- ¿Resultan más
eficaces en relación al objetivo de aprendizaje?
- ¿Permiten una mayor personalización del
proceso de aprendizaje?
- ¿Facilitan la graduación de los contenidos de
aprendizaje?
- ¿Favorecen la autoevaluación?
- ¿Liberan al profesor de trabajos
mecánicos?
La actitud del
alumno:
- ¿Se ve favorecida su
motivación con el uso de estos elementos
técnicos?
- ¿Mejora su rendimiento como resultado de esta mayor
disposición?
Las estrategias de aprendizaje
del alumno:
- ¿Se favorece el aprendizaje
mediante diversos canales de percepción?
- ¿Existe algún tipo de detección de
canales de percepción por parte del ordenador?
1.4. La creación de
materiales por parte del
profesor.
Al hablar de los programas existentes hemos visto la
dificultad que plantean a la hora de integrarlos en el
currículo, en nuestra opinión existe otra
opción que es la creación de materiales por
parte del profesor. Esta opción nos parece la
más adecuada desde el punto de vista
didáctico, porque aunque contenga carencias
técnicas, sus objetivos serán más
claros. Es cierto que no somos expertos, pero a
través de la experimentación y la
información recibida de los alumnos es como se
aprende, por ello hay que experimentar.
Una vez vista la necesidad de experimentar, la
creación de nuestros propios materiales es una
opción que nos parece posible porque hoy en
día existe un gran desarrollo de programas que
fomentan la creatividad del propio usuario, así pues
cada día existen programas más buenos y
más sencillos para elaborar nuestros propios
materiales.
"It is thus crucial that we consider our position, prepare
ourselves for the impact of the computer and absorb its
implications for curriculum renewal and methodological
change so that we can channel its force in the directions
that we as professionals judge to be appropriate".
(Phillips, M., 1986)
Todas las reflexiones realizadas a lo largo de esta ponencia
nos conducen inexorablemente a un mismo punto, la necesidad
de formar permanentemente al profesorado.
Igualmente nos parece de vital importancia apostar por la
integración de las nuevas tecnologías, un modo
de enseñanza que va a desempeñar un papel
fundamental en la enseñanza del futuro.
Raúl Santiago
Carlos Becerril
Charo Repáraz
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