Las habilidades de un
ciber-profesor
José Ignacio Mir
Montes.- Colegio Irabia, 1999
Las posibilidades que las nuevas tecnologías aportan, o mejor dicho, pueden aportar en el proceso de aprendizaje de los estudiantes, son enormes. El profesor utiliza diversos medios para facilitar el aprendizaje de sus alumnos; lógicamente, cuentas mayores posibilidades le otorguen los medios que utiliza, mejor podrá realizar su tarea.
Las nuevas tecnologías son atractivas, permiten al alumno 'interactuar', responde a sus preguntas, puede amoldarse a su ritmo de aprendizaje, etc. Conocer estas ventajas que pueden aportar estas tecnologías constituye en sí la primera habilidad que tiene que desarrollar un profesor que desee utilizar estos medios.
Otro paso que tiene que dar en su formación otra habilidad que tiene que desarrollar es distinguir los diferentes usos que tienen estas aplicaciones multimedia en el desarrollo de una clase concreta: hay muchas aplicaciones multimedia, pero no todas sirven para todos los fines que un profesor suele proponerse. Así pues, una aplicación Multimedia puede utilizarse como motivación inicial, al empezar una unidad didáctica. Otras aplicaciones son útiles para la adquisición de destrezas (por ejemplo, el cálculo mental).
Una tercera utilidad es la
adquisición de conocimientos (históricos,
artísticos, etc.).
También pueden utilizarse algunas aplicaciones
para fomentar la autoevaluación de los alumnos, como refuerzo
de los conocimientos ya adquiridos, o bien como recuperación
de alumnos con dificultades mientras el resto puede seguir avanzando.
También permiten algunas aplicaciones Multimedia ser
utilizadas como actividad complementaria para alumnos de alta
capacidad intelectual, o como recompensa a un buen rendimiento, etc.
Pero no todas las aplicaciones Multimedia pueden ser utilizadas para
cualquier finalidad, sino todo lo contrario. El profesor debe
desarrollar la habilidad de distinguir para qué finalidad
concreta es más útil, y no pretender con esa actividad
unos objetivos para los que la aplicación multimedia no
está preparada.
En España tenemos una dificultad añadida, y es que hasta ahora los planes de estudios dados por el Ministerio de Educación han estado enfocados hacia la adquisición de conocimientos, de conceptos, en los contenidos, más que en el desarrollo de habilidades o aptitudes. Esto está cambiando actualmente. Con el uso de las Nuevas Tecnologías la información ya no es un problema, por lo que la adquisición de conocimientos puede pasar a un segundo plano; ahora el profesor tiene que ser capaz de formar a los alumnos en otros aspectos quizás más importantes: en cómo buscar la información, cómo analizarla, cómo tener una actitud crítica ante ella, cómo relacionar las informaciones recibidas, etc. Esto supondrá un cambio mayor aun en el rol del profesor.
La introducción de las
Nuevas Tecnologías en educación es reciente, y
tendremos que ser capaces dentro de unos años de reflexionar
sobre la eficacia de este medio educativo.
Hay muchas cuestiones por
responder:
De aquí podemos extraer otra conclusión: es conveniente poner en tela de juicio la utilización de las Nuevas Tecnologías en educación hasta que haya estudios Comparativos serios, o hasta que cada profesor haya experimentado sus ventajas frente a los sistemas tradicionales. Es conveniente adoptar esta actitud incluso los que ya estemos convencidos de su eficacia. Hay profesores que no están interesados en aplicar las Nuevas Tecnologías, en primer lugar porque carecen completamente de conocimientos informáticos y les resulta muy difícil; en segundo lugar porque no conocen sus ventajas, o porque opinan que no es rentable el esfuerzo económico y el esfuerzo de formarse en el manejo de estas tecnologías frente a unos hipotéticos resultados positivos.
Si se adopta una postura inflexible frente a este tipo de profesores se produce el rechazo, la oposición; y en el fondo estos profesores anticuados tienen razón: llevan ejerciendo la enseñanza desde hace 20, 30 años satisfactoriamente, y ahora esa experiencia no tiene ningún valor pedagógico si no son capaces de utilizar con sus alumnos el ordenador. Ellos tienen razón: o les demostramos que ellos con estos medios pueden enseñar mejor, más rápido, con más calidad, o sino mejor que sigan como hasta ahora. (En este caso incluso nosotros tendríamos que revisar si acaso estamos perdiendo el tiempo con nuestros alumnos en el aula de ordenadores).
Lo que es evidente es que si
consigues que un profesor vea las ventajas derivadas del uso de estas
tecnologías aunque sea en un pequeño aspecto nada
más- las aplicará con sus
alumnos, puesto que un profesor desea la mejor
educación para sus alumnos.

Integración curricular.
Hasta que se realicen esos estudios comparativos serios, será cada profesor el que tenga que valorar y evaluar cada experiencia educativa en la que haya utilizado las Nuevas Tecnologías con sus alumnos, por lo que ésta tendrá que ser otra habilidad que tendrá que desarrollar. Algunos profesores se emocionan de tal manera con estas tecnologías que las utilizan constantemente con sus alumnos. Es esto bueno... o malo? Depende; depende de los objetivos que se hayan propuesto y de los objetivos que finalmente hayan alcanzado. ¿Pero un profesor se fija unos objetivos y evalúa de ellos a los alumnos cada vez que acude al aula Multimedia?
Conclusión:
El uso de aplicaciones
multimedia como medio para facilitar el aprendizaje de los alumnos no
puede ser indiscriminado: debe adecuarse siempre a los objetivos y
programación del profesor. Para conseguir una adecuada
integración de dichas actividades, el profesor debe
desarrollar unas habilidades nuevas, pues se trata de utilizar unos
nuevos medios. De entre esas habilidades podemos destacar las
siguientes:
- a) Ser capaces de distinguir las ventajas que pueden aportar estas Tecnologías en el proceso de aprendizaje de los estudiantes.
b) Ser capaces de distinguir para qué finalidad concreta es más útil una determinada aplicación Multimedia.
c) Despertar en los profesores una actitud crítica, que lleve al profesor a utilizar las aplicaciones Multimedia solamente cuando considere que realmente aporta una serie de ventajas frente al modo tradicional de enseñanza.
d) Ser capaz de integrar el uso de las Nuevas Tecnologías en el currículo de una asignatura concreta, diseñando previamente qué objetivos pretende, cómo va a evaluar a los alumnos, etc.
José Ignacio Mir
Montes
Departamento de Nuevas
Tecnologías
Colegio Irabia