Organización de un Departamento de Tecnología Educativa
José Ignacio Mir Montes.- Colegio Irabia, 1999

Sumario:

1.- Finalidad de la existencia de un Departamento de Tecnología Educativa.
2.- Implantación de un Departamento de Tecnología Educativa.
3.- Funciones que debe desempeñar un Departamento de Tecnología Educativa.
4.- Las reuniones del Departamento de Tecnología Educativa

5.- Colaboración con la Universidad y Escuelas de Magisterio
6.- Amortización de los equipos
7.-
Establecimiento de una Intranet en el propio Centro
8.-
Evolución del profesorado


 

Nos encontramos actualmente en un punto de inflexión: ningún Centro Educativo permanece al margen de la utilización de las Nuevas Tecnologías; con grandes esfuerzos van adquiriendo los Centros el equipamiento necesario, aunque -es una triste realidad- en la mayoría de los casos ni la dirección del Centro, ni el profesorado, ni los mismos alumnos son conscientes de las posibilidades educativas que encierran estos medios, ni saben utilizarlos, y mucho menos aún aprovecharse de las nuevas posibilidades que nos otorgan para mejorar el proceso de enseñanza-aprendizaje.

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Hace pocos años se publicó La Educación encierra un tesoro, Informe a la UNESCO de la Comisión Internacional sobre la educación para el siglo XXI presidida por Jacques Delors, en la que se analizaban minuciosamente las directrices que dicha Comisión consideró más relevantes de cara a enfocar el mundo educativo durante el nuevo milenio; las referencias que dicho estudio hace sobre la utilización de las Nuevas Tecnologías en la educación son muy numerosas. Por citar sin más un par de ellas, en un momento el citado informe dice: "la Comisión recomienda que todas las posibilidades que entrañan las nuevas tecnologías de la información y de la comunicación se pongan al servicio de la educación y la formación". Y en otro momento: "El desarrollo de las Nuevas Tecnologías no disminuye en nada el papel de los docentes, muy al contrario; pero, en cambio, lo modifica profundamente y constituye para ellos una posibilidad que no deben desaprovechar. (...) En cierto modo se convierte en participante en un saber colectivo que a él le incumbe organizar situándose resueltamente en la vanguardia del cambio".

Es el maestro, el profesor -el profesor de toda la vida- el que debe de enseñar al mundo para qué puede servir un ordenador en la educación, como muy bien señalaba el citado informe: "En cierto modo se convierte en participante en un saber colectivo que a él le incumbe organizar situándose resueltamente en la vanguardia del cambio".

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1.- Finalidad de la existencia de un Departamento de Tecnología Educativa.

La introducción de las NNTT en un Colegio abre nuevas posibilidades, aporta ventajas muy diversas, no solamente en el proceso directo de enseñanza-aprendizaje, sino en otros: conocer esos elementos positivos y diversos, difundirlos y darlos a conocer a los padres, profesores y alumnos, nos servirán para lograr una integración de estas tecnologías en el Centro.

Quisiera resaltar en primer lugar la necesidad de la existencia de un Departamento en el Centro, que se dedique principalemente a coordinar, ayudar, difundir, formar, etc. a toda la Comunidad Educativa sobre el empleo educativo de estas Tecnologías. No se tratará de un técnico-informático sin más, sino de un equipo de personas (dos, tres…) que se esforzarán no sólo de mantener el aula multimedia operativa, sino de ir 'haciendo cultura' sobre el empleo educativo de los ordenadores y las ventajas que proporcionan.

En este sentido, el Departamento de Tecnología Educativa debe tener claros los 'puntos fuertes', las ventajas que proporcionan estos nuevos medios para darlos a conocer a toda la Comunidad Educativa. Son ventajas desde diferentes puntos de vista. Hay ventajas para los profesores, para el proceso de aprendizaje, para el Centro… Todas deben de tenerse en cuenta a la hora de introducir estas tecnologías en un Centro educativo. Podemos resumir esos 'puntos fuertes' en cinco consideraciones:

1. Las NNTT influyen positivamente en el proceso de enseñanza-aprendizaje. El informe Delors señala algunas: "Las NT brindan una posibilidad sin precedentes de poder satisfacer con toda la calidad necesaria una demanda cada vez más amplia y cada vez más diversificada. Las posibilidades que aportan y las ventajas que ofrecen en el plano pedagógico son considerables. (...) Permite trazar derroteros individualizados en que cada alumno puede progresar a su ritmo. Brinda también a los docentes la posibilidad de organizar más fácilmente los aprendizajes en clases de niveles heterogéneos.(...) Permite manejar un volumen considerable de informaciones integrando el sonido, la imagen y el texto y sin exigir conocimientos informáticos previos. La interactividad permite al alumno hacer preguntas, buscar por sí mismo informaciones o estudiar a fondo ciertos aspectos de los temas tratados en clase. Constituye a veces un medio de lucha contra el fracaso escolar (...) pues se sienten más motivados cuando tienen que utilizar estas técnicas". No se trata sin embargo de creer ingenuamente que ahora los alumnos aprenden más y mejor, solos y sin esfuerzo. El citado informe también nos advierte en este sentido: "Las evaluaciones minuciosas de que han sido objeto algunos programas experimentales (...) muestran que la tecnología no puede por sí sola dar una solución milagrosa a las dificultades con que se enfrentan los sistemas educativos. Esa tecnología hay que utilizarla sobre todo en combinación con las formas clásicas de la educación y no debe ser considerada como un procedimiento de sustitución, autónomo respecto de éstas". Nuestra experiencia nos lleva a aconsejar siempre una postura de escepticismo inicial: el profesor debe utilizar estos medios si él considera que con ellos mejora su propia enseñanza, o si los alumnos mejoran su aprendizaje.

2. Facilitan las NNTT enormemente el trabajo de un profesor… pero no desde el primer momento; al principio se producen muchas pequeñas pérdidas de tiempo, hasta que el profesor desarrolla las habilidades necesarias para manejar ciertos programas. Además es conveniente advertir que no siempre es más útil emplear estos medios: debe de ser el profesor el que juzgue la oportunidad o no de utilizarlos. Si sabemos mostrarles las ventajas que aportan a su trabajo habitual, los acabará utilizando. A modo de ejemplo, un profesor ve como una gran ventaja el poder 'recuperar' el examen que puso a los alumnos el año pasado, y sin necesidad de escribirlo todo de nuevo, realizar las modificaciones que considere oportunas e imprimirlo. Esto no supone evidentemente sacar a estas tecnologías todo su partido, pero de este modo introducimos al profesorado en su uso habitual.

3. Se discute mucho actualmente sobre si este nuevo mundo inmerso en la tecnología incrementará aún más las diferencias sociales. El informe Delors nos advierte de ello, y propone un medio para evitarlo: dar a nuestros alumnos esta formación, que necesitarán sin duda el día de mañana: "No cabe la menor duda de que la capacidad de acceso de los individuos a la información y de tratarla va a resultar determinante para su integración (...). De ahí que sea indispensable, particularmente a fin de evitar que las desigualdades sociales aumenten aún más, que los sistemas educativos puedan formar a todos los alumnos para que sepan manejar y dominar esas técnicas". El mundo tecnológico es un mundo que se nos viene encima, querámoslo o no, y hemos de preparar a nuestros alumnos para que puedan desenvolverse en ese nuevo entorno. Muchas familias, dándose cuenta de ello, se muestran agradecidas por el esfuerzo que realizamos en los Colegios. La educación no se queda así en una mera transmisión de conceptos sino que facilita el desarrollo de habilidades, aptitudes, que ayudarán a los jóvenes estudiantes a afrontar el mudo que les espera.

4. El impacto social que produce el uso educativo de las NNTT. Es un hecho que esta revolución tecnológica en las escuelas 'es noticia', y debemos saber aprovecharnos de ello para ilusionar e incentivar a nuestro profesorado. Durante el curso 98-99 un periódico local nos solicitó una colaboración estable en un suplemento semanal dedicado al mundo escolar. Propusimos al profesorado esta idea, que fue aceptada con gran entusiasmo. Algunos profesores prepararon artículos explicando una experiencia suya, personal, real, concreta, en el empleo de estas tecnologías en el ámbito de su respectiva asignatura. La publicación de estas colaboraciones ha supuesto un tremendo impulso a la implicación de todo el profesorado en este proyecto: los que ya estaban implicados han reforzado su interés y han visto un fruto a su trabajo; los que no lo estaban todavía, han conocido las experiencias positivas de sus colegas, y que esas experiencias tienen interés en el mundo educativo.

5. Por último, hay que contar también con que 'el mundo informático', en sí mismo, produce interés e ilusión en cuando se descubre que facilita la tarea profesional, la docencia. Es normal que profesores que se han resistido durante uno o dos años al empleo habitual de los ordenadores se convierten en usuarios habituales y defensores del empleo de estos medios, en cuanto han tenido alguna experiencia gratificante.

 

El Departamento de Tecnología Educativa debe conocer y difundir estas ideas entre la Comunidad Educativa para que vayan calando poco a poco, y se vayan difuminando los prejuicios que a muchos les llevan a rechazar estos medios a priori: es fundamental resaltar siempre la figura necesaria del profesor, verdadero protagonista del proceso educativo. Hay que eliminar de las mentes la falsa idea de que un profesor que no utilice los ordenadores es un mal profesor; que ahora los ordenadores enseñan mejor, más rápido… Un planteamiento de este estilo será rechazado por el profesorado; y además es falso. Mientras que si mostramos a un profesor en qué medida la tecnología facilita su trabajo y le ayuda en su tarea docente, tarde o temprano acabará aceptándola.

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2.- Implantación de un Departamento de Tecnología Educativa.

a) Implantación vertical y horizontal

Una vez que un Centro Educativo se decide a incorporar estas tecnologías, se tiene que reflexionar detenidamente cómo va a realizarlo; evidentemente no basta con adquirir los equipos necesarios; no basta con contar con la ayuda de un técnico que sea capaz de poner los equipos a punto y mantenerlos en funcionamiento; no es suficiente que la Dirección del Centro esté convencida de las ventajas que aporta, sino que debe definir y seguir una estrategia eficaz para que el profesorado vaya recibiendo la formación oportuna y se vaya convenciendo de su eficacia.

Podemos distinguir aquí dos enfoques distintos: un primer enfoque sería el que podríamos denominar vertical: desde la Dirección se comunica la decisión adoptada, y la Dirección de Estudios perfila un plan de formación, unos plazos de adaptación por parte del profesorado, y comienza a exigir al personal del Centro resultados. Este planteamiento tiene serios inconvenientes: en primer lugar, que si se exige, se deben proporcionar los medios, la formación, la dedicación, y eso en las condiciones actuales de los Centros Educativos es prácticamente imposible. Con un curso de veinte horas puedes aprender a escribir documentos usando el ordenador, pero no a utilizarlo como un instrumento que mejore la docencia y el aprendizaje. Sería el planteamiento ideal si se pudiera idear un plan de formación del profesorado que fuera compatible con las exigencias docentes del Centro y con sus posibilidades económicas. Tiene a mi modo de ver otra dificultad no pequeña: el imponer desde arriba cómo deben de enseñar los profesores puede provocar rechazo.

Un segundo enfoque -éste es el que hemos seguido en nuestro Centro- lo podríamos denominar horizontal: se constituye un Departamento de Tecnología Educativa que comienza a funcionar como un prestador de servicios. Está a disposición del profesorado para dar formación al que esté interesado, facilitarle la tarea en sus comienzos, ayudarle en sus primeras experiencias educativas. Puede organizar en momentos puntuales algunas sesiones formativas colectivas, pero son ciertamente insuficientes. Es éste un modo de implantar la tecnología suavemente y 'demostrativamente': cuando los profesores van comprobando que la tecnología facilita su trabajo, que no es tan complicado dar una clase de vez en cuando utilizando estos medios, y que las experiencias educativas resultantes son positivas, entonces se convencen por sí mismos de su utilidad. Es un proceso lento; algunos muestran rechazo al comienzo pero, como no son forzados a utilizar esos medios, permanecen sin más al margen. Poco a poco ven que otros profesores comienzan a utilizar en su trabajo estas tecnologías y realizan tareas antes impensables; es entonces cuando muchos de los que permanecían escépticos se plantean por lo menos intentarlo. Y, ¿qué sucede entonces? Pues que son ellos los que acuden al Departamento de Tecnología a solicitar ayuda, o incluso acuden sin más a su colega, que le explica el funcionamiento de tal o cual programa, soluciona sus dificultades propias de los comienzos. Este enfoque horizontal puede parecer al principio más lento, pero a medio plazo consigue resolver el tremendo problema de la formación del profesorado: unos profesores enseñan a los otros. El Departamento de Tecnología Educativa debe de programar a lo largo del curso algunas sesiones formativas, pero sobre todo ir atendiendo a cada profesor individualmente.

 

b) Formar un equipo con una cierta dedicación.

La tarea de impulsar un Departamento de Tecnología Educativa no puede recaer en el Director de Estudios o en una única persona sea ésta quien sea: no puede ser tarea de uno solo. Varias personas hacen equipo, se apoyan entre ellos, comparten los éxitos y los fracasos, y lo que es más importante, tienen una visión más completa de la realidad del Centro. Aunque no rechazo la idea de que el Centro Escolar cuente con los servicios de un técnico informático, sin embargo no la comparto completamente. Es mejor aún si podemos asignar una dedicación de unas cuantas horas a un profesor del Centro con conocimientos informáticos suficientes para que desempeñe estas tareas. Un técnico informático -si no es o ha sido anteriormente profesor- nunca podrá enseñar a un profesor a utilizar estos medios en educación: se limitará a aspectos técnicos, no didácticos. No olvidemos que el protagonista tiene que ser el profesor, que es el único capacitado para decirnos cómo utilizar la tecnología en la docencia.

Algunos Centros contratan un técnico informático unas cuantas horas a la semana; pero, ¿y si los problemas aparecen cuando ya cubrió las horas previstas el técnico? El que sea un profesor permite que siempre está en el Centro, y ante una urgencia, siempre puede alguien sustituirle en sus clases para que intente solucionar el problema.

Como ocurre en todo Departamento, debe haber un Jefe del Departamento de Tecnología Educativa y algunos profesores que formen parte de ese Departamento. El Jefe del Departamento debe tener al menos cinco horas de dedicación semanal a las tareas propias del Departamento, y tiene que ser el verdadero dinamizador. Un componente del Departamento debe asumir principalmente las tareas técnicas, y debe tener algunas horas de dedicación para ello. Y por último, algunos de los profesores que mejor conecten con este proyecto podrían tener un par de horas a la semana para realizar diversas taresa relacionadas con el Departamento. ¿Cuál sería la dedicación mínima necesaria para implantar un Departamento de Tecnología Educativa en un Centro, sumando todas las dedicaciones de los miembros del Departamento? Difícil cuestion, pues depende de muchos otros factores: equipamiento, ilusión del profesorado, apoyo de la Dirección, ritmo de implantación o proyección externa que se pretende… En los comienzos, si el Centro está verdaderamente interesado, debería dedicar en total al menos veinte o veinticinco horas. Una vez que el Departamento ya está en marcha, bastarían quince.

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3.- Funciones que debe desempeñar un Departamento de Tecnología Educativa.

Una vez constituido el equipo que va a integrar el Departamento, viene el siguiente paso: distribuir entre sus miembros las distintas funciones que debe desempeñar una Departamento de Tecnología Educativa, de modo que no se quede ninguna función en terreno de nadie; puede ser que de hecho todos trabajen en todos los ámbitos, pero cada ámbito tiene que tener un máximo responsible.

a) Funcionamiento técnico de las instalaciones.

Disponer de un número de ordenadores en lugares de trabajo de profesores, de un par de aulas de ordenadores multimedia equipadas cada una de ellas con quince o veinte ordenadores y conseguir que estén habitualmente operativas exige ser extremadamente ordenados. Se da por supuesto que los ordenadores deben funcionar correctamente. Ocurre además que, cuando se instalan y desinstalan programas frecuentemente en un ordenador, pierde o se dañan configuraciones que sólo una persona con ciertos conocimientos técnicos es capaz de recuperar. Si la avería persiste, hay que llevar el ordenador a un servicio técnico. Por otro lado, los profesores que van a utilizar el aula con sus alumnos tienen que instalar las aplicaciones oportunas en todos los ordenadores del aula, y en ocasiones no lo avisan con la antelación suficiente.

Existen algunas aplicaciones -en plataforma Windows o Macintosh- que facilitan enormemente la tarea de instalación de programas en varios ordenadores simultaneamente; otros programas muy útiles limitan el acceso del usuario a aquellas aplicaciones predeterminadas.

 

b) Orden de los materiales

Cuando se lleva un tiempo trabajando con estas tecnologías en un Centro, se observa cómo han ido aumentando las estanterías dedicadas a programas, manuales, nuevas versiones de programas antiguos, una impresora que se quitó de ese despacho para poner otra mejor… Hay que ser estremadamente ordenados, combinando el control del material para que no se pierda nada, con el facilitar el uso de los materiales que se han adquirido. No sirve de nada adquirir un escáner, y situarlo en un sitio cerrado donde no tengan fácil acceso los profesores. Del mismo modo, de poco sirve adquirir un programa de matemáticas, si luego no dejamos el programa quince días a ese profesor para que -cuando tenga un rato libre- pueda echarle una ojeada.

Es conveniente ir elaborando una Base de Datos de software educativo que nos ayude a controlar los materiales prestados. También es necesario llevar un estricto control de las licencias, para impedir que se pierdan.

Esta persona debe cuidar así mismo del orden en las aultas: elaborar una normativa de uso del aula, darla a conocer a todos los profesores que la utilicen, corregir al profesor que descuide alguna de las normas establecidas, comprobar que al final del día el aula está bien recogida, etc. Un profesor debe abandonar el aula cuando la haya dejado en disposición de ser utilizada inmediatamente por el siguiente profesor: orden en las sillas, en las fundas de los equipos, los auriculares en su sitio comprobando que ninguno queda desordenado, si ha utilizado con los alumnos CD Rom, recogerlos y comprobar que no se ha quedado ninguno puesto… El cuidado en estos detalles facilita el trabajo de los profesores que acuden al aula multimedia con sus alumnos. Es recomendable también dejar una hoja en algún lugar visible del aula, para que los profesores puedan ir anotando las averías que se han producido en los equipos durante el rato que ellos han estado en el aula.

La persona que se encargue de esta función debe elaborar también un horario de ocupación de cada una de las aulas multimedia. Cuando un profesor desee utilizar algún aula con sus alumnos, debe dirigirse a esta persona que le ayudará a localizar las horas en las que el aula está disponible. Si se producen incompatibilidades procurará resolverlas.

 

c) Buscar nuevas aplicaciones educativas.

No olvidemos que hemos optado por una implantación horizontal del uso de estas tecnologías, y que este enfoque presupone que el Departamento de Tecnología Educativa desempeña un servicio al resto del profesorado. Uno de los más importantes es precisamente el de buscar nuevas posibles aplicaciones educativas. Actualmente resulta difícil adquirir programas asegurándose previamente de su calidad, ya que tan sólo se dispone de una descripción somera que el mismo fabricante hace de su producto. En muchos casos no puedes ver, ni siquiera un momento, el producto antes de comprarlo. Muchos de estos materiales los tienes que adquirir solicitándolos directamente al distribuidor. Esta tarea implica saber estar al día en los nuevos productos que van apareciendo de modo que, cuando se tiene una cierta seguridad de que se trata de un producto de calidad, se adquiere un ejemplar para poder estudiar si ese material es aplicable en el Centro o no. Lo ideal sería que fuera el mismo profesor que va a utilizarlo el que localizara sus propios materiales, pero al principio esto no parece ser muy realista.

Hay que dar un paso más; sería tarea del Departamento echar una ojeada a los materiales nuevos que se van adquiriendo, aprender su uso y posibilidades, detectar sus puntos fuertes y limitaciones, y toda esa información pasarla al Departamento Didáctico concreto al que haga referencia dicho material, para que sea el Departamento Didáctico en cuestión el que decida su uso y defina el modo de integrarlo.

Cuando comenzamos a aplicar estas tecnologías en Irabia, el Departamento de Tecnología Educativa exigía, como requisito previo para la utilización del aula multimedia, la realización por parte del profesor implicado de un informe-programación bastante completo de la actividad a realizar: qué objetivos se persiguen, cómo va a organizar el trabajo, una temporización en el caso de que fuera a utilizar el aula varios días, cómo evaluar a los alumnos al término de la actividad... En definitiva se trataba de 'dificultar' que se fuera con los alumnos al aula multimedia a 'pasar el rato', sin una finalidad claramente educativa. Con el paso de los años estos informes se pueden hacer más breves, y debe ser el Departamento Didáctico el que decida si la actividad propuesta es interesante o no.

Buscar nuevas aplicaciones educativas no consiste tan sólo en comprar nuevos programas, sino buscar información e informar al profesorado de otro tipo de actividades que se pueden realizar usando estas tecnologías: direcciones de internet, correos electrónicos que pueden ir llegando al Centro solicitando colaboración para ciertos proyectos educativos, concursos muy interesantes que se convocan y que tienen un contenido altamente educativo, etc.

 

d) Formación del profesorado

La formación del profesorado es quizás la tarea más importante que tiene que plantearse al Departamento de Tecnología Educativa. De su enfoque dependerá en gran medida la aceptación por parte del profesorado del uso de estas tecnologías, ya que no se puede exigir un modo de trabajar si no se dan los medios y la formación necesaria previamente.

La introducción del uso de estas tecnologías en el Colegio Irabia empezó en el año 1995 en el área de la enseñanza del Inglés; un profesor del Centro estaba realizando su Tesis Doctoral estudiando cómo ciertos programas multimedia favorecían la adquisición de 'vocabulario activo' de un modo más eficaz que a través de la metodología habitual. Todo el Departamento de Lenguas Extranjeras se involucró en el Proyecto; se adquirieron algunos equipos, los alumnos empezaron a utilizar los ordenadores en sus clases ordinarias, y los resultados empezaron a notarse. El efecto que esto produjo en el resto del profesorado fue el siguiente: muchos empezaron a preguntarse porqué no podrían hacer ellos algo parecido en sus respectivas materias. El Centro les facilitaba medios, y si solicitaban ayuda la encontraban en el personal del Departamento de Tecnología Educativa. Se organizaron algunos cursos de corta duración sobre el manejo de algunos programas sencillos: unas nociones sobre el manejo de un tratamiento de textos, un editor de preguntas que permite la realización de exámenes corregidos automáticamente por el ordenador, algunas nociones de Internet, el correo electrónico… Sólo unos pocos profesores se mostraron interesados y empezaron a su vez a integrar el uso de los ordenadores en sus asigaturas, o simplemente comenzaron a utilizarlos en su trabajo ordinario. El profesorado 'escéptico' pudo comprobar cómo no era tan difícil aprender: sus propios compañeros en un periodo corto de tiempo habían sido capaces de empezar a utilizar los ordenadores, y sus experiencias eran mayoritariamente positivas. Se creó el 'efecto ola': los recién iniciados arrastraron a los que todavía permanecían escépticos.

Reflexionando cinco años después sobre cómo conseguimos la implicación de todo el profesorado en este Proyecto, podría resumir la estrategia seguida en dos recomendaciones: evitar situaciones frustrantes que paralizan y desaniman a un profesor, y fomentar las situaciones satisfactorias, ya que estas experiencias positivas son las que convierten a un profesor escéptico en forofo.

Evitar las situaciones frustrantes: si se empieza a fomentar el uso de estas nuevas herramientas, hay que ser conscientes de que al principio el trabajo se realizará más lentamente que con el sistema anterior. Si se le pide a un profesor que en vez de hacer un informe a mano lo haga con el ordenador y que lo situe concretamente en tal ordenador que será el que almacene ese tipo de informes, hay que contar con que al principio habrá errores y retrasos. Los profesores tienen muy pocas horas libres para su trabajo personal, y un trabajo que podría llevarle 40 minutos hacerlo a mano, con el ordenador, al principio, le puede llevar casi el doble. Hay que ser comprensivos si no está para la fecha prevista, ya que probablemente dicho profesor habrá puesto más esfuerzo del que imaginamos y se habrá tenido que enfrentar a dificultades que él no es capaz de resolverlas: el ordenador estaba ocupado, se estropeó el disquete y perdió todos los datos, el ordenador no entraba en red y tuvo que pedir ayuda… Si no se es comprensivo y se recrimina al profesor el retraso, estamos sometiendo a dicho profesor a una situación claramente frustrante; difícilmente conseguiremos una motivación positiva en ese profesor frente al uso de los ordenadores.

Fomentar las situaciones satisfactorias: las hay de muchos tipos, y sobre ellas es muy interesante reflexionar. Recuerdo que hace unos meses recibimos la visita de los coordinadores nacionales de un proyecto de integración de las Nuevas Tecnologías en la Educación. Les estuve enseñando diversas experiencias que estábamos llevando a cabo, y en un momento determinado pedí a un profesor del Colegio que interrumpiera la clase que estaba dando para que explicara a estas personas una experiencia que estaba llevando a cabo. El, un profesor de cuarto de Primaria, estaba explicando a profesores universitarios cómo estaba enseñando a sus alumnos de diez años a escribir a máquina con la ayuda de un único ordenador que habíamos colocado en el aula. Durante la explicación fue notoria la satisfacción de dicho profesor, y al finalizar así me lo comentaron los oyentes. Esa experiencia fue claramente motivadora para ese profesor.

En el Proyecto Virtual Classroom alumnos de distintos colegios crean un aula virtual'

e) Proyección externa

La utilización de estas nuevas tecnologías en la educación es una novedad y por tanto 'es noticia' y hay muchas iniciativas en este ámbito. No es difícil recibir ofertas de colaboración en Proyectos internacionales, concursos, intercambios de correos electrónicos entre estudiantes de diversos países, etc., lo que hace necesario que una persona centralice de algún modo todas estas actividades y las distribuya entre el resto de miembros del Departamento u otros profesores. Diversos organismos nacionales e internacionales financian Proyectos que suponen en ocasiones una ayuda económica interesante para el desarrollo del Departamento en el propio Centro o para la realización de algunas actividades que de otro modo resultarían imposibles. A modo de ejemplo, señalo a continuación algunos de los proyectos educativos en los que hemos trabajado durante los últimos años.

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4.- Las reuniones del Departamento de Tecnología Educativa

En la medida en que haya coordinación y sistematización en el trabajo de los miembros que componen el Departamento de Tecnología Educativa, se producirán avances significativos en la integración de estos medios en el Centro. Una reunión semanal, de unos 40 minutos de duración, es imprescindible para conseguirlo. Esta reunión, dirigida y moderada por el Director del Departamento tiene la finalidad de ir revisando todas las funciones que debe desempeñar el Departamento, concretando los pequeños pasos a dar durante la semana: adquisición de nuevos programas, revisión de programas ya adquiridos, arreglo de averías, conversaciones con profesores o Departamentos, participación en Proyectos, necesidades de formación… Los puntos especiales que cada miembro del Departamento desee tratar, deben ser incluidos en el orden del día previamente. Como toda reunión, se comienza leyendo y revisando los puntos acordados en la reunión anterior.

Estas reuniones son muy útiles también para 'crear equipo': aunque sean nada más dos o tres, es conveniente que no recaiga todo bajo una única persona. Si son varios se pueden apoyar entre sí y superar más fácilmente las dificultades que se vayan planteando.

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5.- Colaboración con la Universidad y Escuelas de Magisterio

Todos los estudiantes de Magisterio y Pedagogía deben realizar unos meses de prácticas en algún Centro Educativo. Recibir todos los años a varios alumnos en prácticas puede resultar beneficioso también para el Centro, ya que estos alumnos pueden ayudar a los profesores en la atención de las clases, en la preparación de materiales, etc. Al ser una línea educativa muy novedosa, la motivación de estos estudiantes es muy alta, por norma general. El Centro debe proporcionarles en primer lugar una formación inicial (se encargaría de ello el Departamento de Tecnología Educativa), y posteriormente se les asigna las tareas que deben realizar durante sus prácticas: asistir a los profesores que acudan al aula multimedia y solucionar los problemas técnicos que se vayan presentando; desarrollar un informe sobre cómo integrar cierto material multimedia en tal o cual asignatura; evaluar y clasificar diversas direcciones de internet que puedan ser interesantes…

Las relaciones Escuela-Universidad facilitan también el apoyo y asesoramiento en la investigación. En 1996 firmamos un acuerdo de colaboración con el Departamento de Educación de la Universidad de Navarra; este acuerdo nos ha permitido contrastar muchas de las experiencias educativas que veníamos realizando en nuestro Centro, abarcar proyectos en común y facilitar la investigación universitaria en algunas áreas en las que no nos veíamos capacitados por escasez de tiempo o conocimientos.

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6.- Amortización de los equipos

Para dar una cierta continuidad a un proyecto de esta envergadura hay que plantearse también cómo financiar los equipos que se van adquiriendo. El desembolso inicial en equipamiento es considerable; un aula multimedia compuesta por quince ordenadores viene a costar unos tres millones de pesetas. Por muy modernos que sean los ordenadores, el avance tecnológico es tal, que a los tres o cuatro años hay que renovar los equipos. Además, no es sólo que la técnica avance, sino que estos ordenadores sufren mucho desgaste por su uso, de modo que transcurrido ese tiempo comienzan a presentar averías que aunque se reparan fácilmente, entorpecen el uso de las instalaciones y requieren la presencia y dedicación de un técnico especializado. Los Centros que han adquirito estas tecnologías realizando un gran esfuerzo económico tienen que ser conscientes de que tendrán que volver a hacerlo dentro de pocos años, si desean seguir contando con equipos informáticos verdaderamente operativos.

Amortizar los equipos supone plantearse realizar actividades también en horario extraescolar; tener unas instalaciones de este tipo sin darles un uso fuera del horario escolar (a partir de las seis de la tarde) supone un derroche. Con un planteamiento adecuado y acorde con la realidad y posibilidades del propio Centro, no resulta difícil organizar cursos de formación en horario extraescolar, que supondrán una ayuda no pequeña a la hora de la renovación de las instalaciones.

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7.- Establecimiento de una Intranet en el propio Centro

Además de las aulas multimedia o de poner equipos informáticos en las mismas aulas, los profesores deben poder utilizar cómodamente los ordenadores; no olvidemos que ellos son los que van a realizar la integración real de estas tecnologías en sus asignaturas concretas, y no tendría sentido que los alumnos tuvieran más facilidad de acceso a los ordenadores que los mismos profesores. Nos encontramos pues con un Centro que dispone de una o dos aulas multimedia, ordenadores en los despachos de los profesores e incluso algunos ordenadores en las aulas de los alumnos. Disponer de una red interna que una todos los equipos y los comunique entre sí, supone una gran ventaja y posibilita ciertos usos que de otra manera no serían posibles.

Para el establecimiento de una Intranet en el propio Centro es preciso en primer lugar tener todos los ordenadores conectados entre sí; además, para ciertas aplicaciones, es necesario disponer de un servidor, que no es más que un ordenador con el software adecuado. Esta conexión entre todos los ordenadores permite por ejemplo que desde cualquier equipo se tenga acceso a Internet y al correo electrónico; facilita enormemente la instalación de programas en ordenadores distantes -un profesor podría instalar en el aula el material que posteriormente va a utilizar con sus alumnos-; permite disponer algunas páginas de Internet a las que sólo se puede acceder desde el propio Centro, o un sistema de correo electrónico interno que facilite las comunicaciones entre los profesores, el envío de documentos, actas de reuniones, informes solicitados, etc. Posibilita también el acceso y trabajo con bases de datos. Quisiera hacer una mención especial a una aplicación desarrollada por nuestro Departamento de Orientación y que denominamos el Gestor Educativo.

Una de las dificultades que encontramos los profesores en nuestra labor docente es la falta de tiempo: preparación de clases, corrección de pruebas, reuniones de departamentos, atención a los alumnos y a las familias... Una de las tarea que conlleva más tiempo es transmitir y recabar información. Hay ocasiones en que es muy difícil encontrar tiempo para esto, pues hay muchas otras tareas que son más urgentes.

Veamos uno de tantos ejemplos que se presentan en la vida cotidiana de un colegio. En nuestro colegio -como en muchos otros- cada alumno tiene asignado un Orientador Personal; es un profesor que charla cada quince días con el alumno y al menos una vez al trimestre con la familia, asesorándoles en aspectos académicos y formativos. Un profesor Orientador tiene una media de 20 alumnos a los que asesora. Preparar una entrevista supone hablar con todos los profesores sobre la marcha de ese alumno en su asignatura, consultar los datos de los tests psicotécnicos que se le han pasado en el colegio, y quizás hablar con el Departamento de Orientación, si es el caso de que ese alumno tiene alguna dificultad. Por otro lado los profesores tienen que informar verbalmente de sus alumnos a los Orientadores, si así se lo solicitan. Muchas veces no coinciden los horarios; muchas veces esa tarea no se realiza porque no hay tiempo. No se consultan los datos psicotécnicos porque no se sabe dónde se guardan.

Lo más curioso de todo esto es que esas tareas sí que se realizan en el colegio, pero hay un problema grave de información y de comunicación; esta información se almacena en distintos sitios y no es de fácil acceso a todos pues supone un trabajo adicional de búsqueda.

El Gestor Educativo es una múltiple base de datos relacional, en la que se integran todas las informaciones que son competencia propia del Orientador personal del alumno, y en definitiva de la familia. Esta base de datos permite su utilización en red hasta un máximo de 100 terminales simultáneamente, y su consulta remota a través de Internet. Trabajar en red facilita la entrada de datos directamente a los profesores, así como una rápida consulta de los mismos directamente desde el propio despacho. Se dispone a su vez de correo electrónico que simplifica y agiliza enormemente las comunicaciones.

En esta base de datos se puede encontrar la siguiente información:

Datos académicos:
* Notas y actitud de las evaluaciones
* Calificaciones en las distintas pruebas y trabajos de la presente evaluación.
* Calendario de próximos exámenes y contenido
* Modo de evaluación de cada profesor en cada asignatura, así como una explicación más extensa de cómo tiene que enfocar el alumno el estudio de esa asignatura. Estas observaciones son muy útiles para los padres y los Orientadores
* Faltas y retrasos de los alumnos
 
Información general:
* Datos generales de la familia: nombre de los padres, dirección, trabajo, fecha de cumpleaños del alumno
* Antecedentes médicos de interés
* Observaciones generales que se consideren relevantes: dificultades académicas generales, o de carácter
 
Datos de Orientación:
* Número de entrevistas que ha tenido el Orientador con el alumno cada mes
* Número de entrevistas que ha tenido el Orientador con las familias cada mes
* Asistencia de las familias a las reuniones de padres en el colegio
* Observaciones generales del Orientador
 
Datos Psicotécnicos:
* Resultados de todos los tests que se han realizado al alumno durante su permanencia en el colegio, y breve explicación de los conceptos evaluados
* Explicación individualizada de los resultados de cada uno de esos tests, de fácil comprensión para un no-experto
* Informes psicopedagógicos que haya podido realizar el Departamento de Orientación a ese alumno durante su permanencia en el colegio
 
Control de Bibliotecas:
* Control de todas las bibliotecas del colegio: la biblioteca general y de los distintos departamentos
* Sistema de préstamo de libros

Como se puede observar, son trabajos que ya se realizan pero que no se tiene un fácil acceso a ellos: en una única base de datos se almacenan datos de secretaría, profesores, orientadores, biblioteca, departamento de Orientación, etc.

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8.- Evolución del profesorado

Gráfica que recoge la evolución del profesorado de Irabia en la utilización de los medios informáticos

Podemos ver a continuación la evolución del profesorado de nuestro colegio en el uso de estas tecnologías. Los conocimientos que tenían hace cinco años eran muy escasos: tan sólo unos pocos profesores utilizaban el ordenador, y éstos exclusivamente lo hacían con programas como el 'word' -un tratamiento de textos-.

La realidad actual es muy distinta: el 100% de los profesores utilizan el ordenador con propósitos distintos. Lo más curioso de esta evolución es que apenas hemos dado cursos de formación a nuestros profesores. La dirección del colegio no ha forzado a nadie a utilizarlos; sin más ha puesto los medios a su disposición, y ha atendido las necesidades de aquellos profesores que han mostrado interés. Han sido los mismos profesores los que se han ido involucrando en el proyecto a medida que han ido descubriendo las posibilidades útiles que permiten los ordenadores. Unos profesores han ido contagiando a otros. Por otro lado, la dirección del colegio no ha permanecido pasiva en este proceso, pero no ha actuado con violencia, imponiendo el cambio, imponiendo cursos de formación, sino que, a través del Departamento de Nuevas Tecnologías, ha ido 'pescando' a los profesores uno a uno. Si tú consigues demostrar, hacer ver, a un profesor que el uso de los ordenadores le facilita su trabajo cotidiano, ya te lo has ganado para la causa. No te preocupes, que él se encargará de formarse, aunque no tenga tiempo para ello... pero tú tienes que facilitarle los medios y atender a sus necesidades.

En este diagrama cada línea se refiere a alguna aplicación informática distinta: tratamiento de textos, uso del correo electrónico, utilización de Internet como fuente de información, el uso de una Base de datos con toda la información necesaria para el asesoramiento individual de los alumnos... y la utilización de programas multimedia con los alumnos, con fines educativos. Como pueden ver, esta es la aplicación menos utilizada, porque es la más difícil de utilizar.

Esto nos permite destacar otra importante conclusión: el uso de las Nuevas Tecnologías suponen la formación del profesorado en dos aspectos distintos: el técnico -uso básico del ordenador, de algunos programas útiles para el trabajo cotidiano-, y el pedagógico -uso del ordenador, y en concreto de programas Multimedia con fines educativos, como medio de aprendizaje-. Aprender el aspecto técnico es fácil, pero aprender el aspecto pedagógico es muy difícil. Pero para aprender el aspecto pedagógico es necesario tener unos conocimientos técnicos imprescindibles.

José Ignacio Mir Montes.
Departamento de Nuevas Tecnologías
Colegio Irabia, 1999